Es difícil describir tu sonrisa, pero ¿sabes qué? me encanta el microsegundo en el que tus labios pasan de estar totalmente normales a empequeñecerse por el crecimiento de tu sonrisa, ese momento en el que tus dientes son los más perfectos y ese momento en el que tras unos segundos de sonrisa, se oye tu preciosa carcajada de fondo

martes, 3 de abril de 2012

que era solo un juego, pero, era nuestro juego.

Querida Holly, no tengo mucho tiempo. No literalmente, sino porque has salido a comprar helados y volverás pronto. Ésta será la última carta, sólo me queda una cosa por decirte: Esta carta no es para que me recuerdes ni para que compres una lámpara, puedes cuidar de ti misma sin mi ayuda. Es para decirte cómo me he sentido, cómo me has cambiado, me has convertido en un hombre queriéndome, Holly, y por eso te estoy eternamente agradecido, literalmente. Quiero que me prometas algo: Que nunca estarás triste o insegura o perderás por completo la fe, que tratarás de verte con mis ojos. Gracias por aceptar ser mi esposa, soy un hombre que no se arrepiente. Qué suerte he tenido. Tú has llenado mi vida, Holly, pero yo sólo soy un capítulo de la tuya. Habrá más, te lo prometo. Y ahora viene el gran consejo: No tengas miedo a volver a enamorarte, prepárate para esa señal que parece el fin del mundo. Posdata: Siempre te amaré.

No hay comentarios:

Publicar un comentario